El domingo ha sido el
Día de la Familia, no sabía que existía uno… creo que debería ser todos los
días!
Y, habiendo lanzado este proyecto para familias hace unos
pocos días, me encontré pensando sobre
nuestros núcleos y cómo se ven hoy día.
La raíz etimológica de la palabra “familia” significa
“hambre”, y el término está asociado con el grupo de personas que se alimentan
bajo el mismo techo bajo la tutela del padre de familia, lo cual implica
parentesco y convivencia, vínculos de afinidad derivados del establecimiento de
un vínculo reconocido socialmente, como el matrimonio, y vínculos de consanguinidad como la filiación entre
padres e hijos.
Podemos imaginarnos por películas o por anécdotas de
nuestros abuelos cómo eran las antiguas familias y cómo se basaba la estructura
de sus miembros.
La familia es el núcleo y base de la sociedad, la cual
sociedad ha cambiado mucho en los últimos cien años, y así también, los roles
de sus integrantes.
Es inevitable sonreírme al pensar en ello y compararlas con
nuestras unidades familiares de hoy en día, aún la mía propia de peque, éramos
la típica familia formada por padre, madre y dos hijos.
Las familias han cambiado y mucho, hay familias nucleares: de
las tradicionales, con una madre y un padre, hay familias monoparentales,
aquellas en las que los progenitores están separados o divorciados, o que han
decidido adoptar a su hijo, o aquellas en las que un padre o madre han decidido
tener un hijo con la ayuda de la fertilización asistida.
Hay familias homoparentales, en las que la pareja de dos
hombres o dos mujeres se convierten en progenitores. Hay familias de padres
separados, aquellos que a pesar de no convivir como pareja, deciden continuar
cumpliendo su rol de padres.
Y por último, hay familias ensambladas, son familias re-
unidas, familias de familias, las que se han conformado por la segunda unión de
los padres con extensión de hijos, algo así como “re-familias”.
Si mi abuela supiera cómo ha ido cambiando mi familia se
sonreiría también, al ver los cambios ocurridos!
Y escribo sobre esto porque pienso que hoy en día, los
adultos que somos, estamos justo en este proceso de cambio, de aprender a crecer en estas nuevas estructuras, de
soltar nuestros Egos aferrados a viejas historias, para vivir estas nuevas
familias, para ayudar a nuestros hijos a vivir estas nuevas estructuras sin
tabúes ni complejos.
Comenzamos esta aventura con familias, porque están en
proceso de cambio, tanto su estructura, como su experiencia de vivir en una sociedad avanzada, acelerada y
compleja, que nos pide más día a día.
Seguiremos escribiendo sobre estos y muchos otros temas, y
estaremos a disposición de quien desee o necesite conectarse, proponer temas, o pedir consejo.
¡Un gran abrazo a todas las Familias en su día!
Andrea Granucci





